Sameena Ali

Interiorismo pensado para la vida real, no para la foto

Para quién trabajamos

Viviendas que necesitan reacomodarse sin mudanza de por medio, oficinas pequeñas que reciben gente y quieren dejar de parecer un cubículo gris, y locales comerciales donde la exhibición y el tránsito tienen que convivir. También entramos en reformas puntuales: un ambiente, una cocina, un rincón que nunca terminó de funcionar.

Cómo nos comunicamos

Sin renders imposibles ni catálogos prestados. Hablamos de telas que se lavan, maderas que envejecen bien, pinturas que aguantan el uso diario y luces cálidas que no cansan a las ocho de la noche. Si algo no cierra con el presupuesto o con el espacio, lo decimos en la primera visita.

La propuesta arranca con un moodboard y una distribución concreta. Después vienen los ajustes, la compra y la instalación.

Quiénes están detrás de cada plano

Sameena Ali

Dirección de proyecto y diseño

Formada en arquitectura de interiores, lleva doce años resolviendo departamentos angostos y locales a la calle. Revisa cada plano con medidas reales antes de mover un tabique y suele insistir en la orientación de las ventanas: de ahí sale casi toda la decisión de color.

Martín Ferreyra

Mobiliario a medida y obra

Trabaja con talleres de carpintería en zona sur del conurbano. Se ocupa de que un bajo mesada entre en el hueco exacto, de elegir herrajes que aguanten el uso diario y de coordinar la instalación con los plomeros y electricistas cuando la reforma lo pide.

Lucía Ortega

Materiales, textiles e iluminación

Armamos juntas la paleta de cada proyecto: telas que no se destiñen con el sol de la tarde, pinturas lavables para pasillos y piezas de iluminación cálida que se consiguen acá. Lleva fichas de muestra a cada visita para ver cómo cambian sobre la pared real.

Si estás reacomodando tu casa o abriendo un local, mandanos fotos y medidas por contacto y te contamos si el proyecto encaja con lo que hacemos.

Trabajar con planos reales cambia todo el resultado

Medidas antes que decisiones

Visitamos el espacio, tomamos medidas y revisamos los planos. Así evitamos muebles que no entran, circulaciones incómodas y compras que después hay que devolver.

Presupuesto por etapas

No hace falta resolver todo de una vez. Definimos qué se hace ahora, qué queda para más adelante y qué materiales conviene comprar primero para no frenar la obra.

Materiales que aguantan el uso diario

Telas lavables, maderas locales, pinturas resistentes e iluminación cálida. Elegimos pensando en el desgaste real de una casa con chicos, una oficina con clientes o un local que abre todos los días.

Luz natural como punto de partida

Antes de sumar lámparas, miramos por dónde entra el sol y a qué hora. La distribución se ordena alrededor de esa luz para que el ambiente se sienta amplio sin gastar de más.

Mobiliario a medida donde hace falta

En espacios pequeños, un bajo mesada o una biblioteca bien resuelta rinde más que cualquier mueble estándar. Trabajamos con talleres locales y ajustamos medidas al centímetro.

Un ambiente habitado, no de vidriera

Buscamos que el resultado se vea vivido desde el primer día: texturas que envejecen bien, colores que no cansan y detalles que tienen que ver con quien vive ahí.

Qué mirar antes de empezar

Si querés una mirada concreta sobre tu espacio, mandanos fotos y medidas y armamos una primera propuesta de distribución y materiales.